Soluciones para la menorragia

¿Has sufrido durante años reglas abundantes? ¿Quieres marcar tú las reglas y que no te marquen a ti? Existen muchos tratamientos para ponerle solución a la menorragia. ¡Descubre cuáles son!

7 de cada 10 mujeres

Han mejorado su calidad de vida después de someterse a un tratamiento

Tratamientos no hormonales

Tratamientos hormonales

Extirpación de pólipos

Legrado

Ablación Endometrial

Histerectomía

Soluciones para la menorragia

¿Has sufrido durante años reglas abundantes? ¿Quieres marcar tú las reglas y que no te marquen a ti? Existen muchos tratamientos para ponerle solución a la menorragia. ¡Descubre cuáles son!

7 de cada 10 mujeres

Han mejorado su calidad de vida después de someterse a un tratamiento

Tratamientos no hormonales

Tratamientos hormonales

Extirpación de pólipos

Legrado

Ablación Endometrial

Histerectomía

Tratamientos no Hormonales

Ventajas

  • Adecuado para mujeres que quieren tener hijos.
  • Ayuda con el dolor menstrual.
  • Autoadministración oral.
  • Posibilidad de interrumpir el tratamiento.

Inconvenientes

  • Riesgo de efectos secundarios
  • Tratamiento no definitivo
  • Terapia poco efectiva comparada con las demás opciones (para el nivel de sangrado).

Características

  • Indicación: Sangrado abundante y/o dolor causado por disfuncionamiento del útero.
  • Tipo de tratamiento: Pastillas.
  • Duración: Con la aparición de los síntomas
  • Embarazo posterior: Posible.
  • Recuperación: No aplicable.

TRATAMIENTOS NO HORMONALES

Existen dos tipos de tratamientos no hormonales que puede prescribir el ginecólogo:

  • Antiinflamatorios no esteroideos (AINES) (efecto vasoconstrictor)
  • Antifibrinolíticos (acción antihemorrágica)

Antiinflamatorios no esteroideos

Gracias a su efecto vasoconstrictor, se pueden recetar antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno, el ácido mefenámico o el naproxeno para aliviar los síntomas de las menstruaciones abundantes provocadas, por ejemplo, por un desequilibrio hormonal o por un mioma.

Deben tomarse regularmente al inicio del sangrado menstrual (o justo antes) y durante tres a cinco días o todo el período del sangrado menstrual. Los AINES no son anticonceptivos, pero pueden tener un efecto beneficioso complementario para paliar el dolor menstrual. 

Antifibrinolíticos

Los antifibrinolíticos permiten reducir el sangrado menstrual abundante gracias a su acción antihemorrágica sobre los coágulos. En caso de dolor durante la menstruación, pueden combinarse con los AINES. El tratamiento debe iniciarse el primer día de sangrado y continuar durante cuatro o cinco días.

¿Cuáles son las indicaciones de los tratamientos no hormonales?

  • Desequilibrio hormonal: Tu ginecólogo puede ofrecerte inicialmente un tratamiento no hormonal (AINES, agente antifibrinolítico) si no deseas obtener un efecto anticonceptivo. Una vez aplicado el tratamiento, el médico deberá evaluar su eficacia después de al menos tres ciclos menstruales. Si no hay ninguna mejora, podrá proponerte probar con un segundo tratamiento médico antes de considerar la cirugía.
  • Fibromas o miomas: Los fibromas, también denominados miomas, acumulaciones de tejido muscular en forma de esfera (tumores benignos) que aparecen en el útero. En la actualidad, no se pueden tratar con ningún medicamento. El único objetivo del tratamiento farmacológico es el de tratar los síntomas.
    Para reducir la intensidad de los sangrados y los dolores, el ginecólogo puede ofrecerte anfibrinolíticos o AINES.
  • Hiperplasia endometrial. Se necesita una media de diez minutos para retirar un pólipo endometrial y unos quince minutos para retirar un mioma submucoso. En la mayoría de los casos, la paciente puede recuperar su vida con normalidad al día siguiente de la intervención.
  • Asas de resección. Se trata de una técnica quirúrgica mínimamente invasiva para retirar los pólipos y los miomas. Se introduce este instrumento en el útero a través de la vagina, que transmite una corriente eléctrica que permite fragmentar el pólipo o el mioma en virutas. Se tarda unos treinta minutos en retirar un pólipo endometrial y unos cuarenta minutos en retirar un mioma submucoso. Normalmente, la paciente puede retomar su vida con normalidad al día siguiente de la intervención.
  • Tijeras y pinzas. El pólipo o el mioma se secciona en la base donde está implantado y después se extrae con ayuda de una pinza de agarre.

Otros medios

Si la patología no tiene un componente intracavitario, la resección se tiene que realizar por otras vías:

  1. Por laparoscopia, si hay menos de tres miomas y son de tamaño razonable (menores de 8 cm). Los instrumentos quirúrgicos se introducen a través de pequeñas incisiones en la pared abdominal y el mioma se extrae del abdomen en pequeños trozos.
  2. Por vía abdominal (laparotomía), si los miomas son muy numerosos y de gran tamaño.

Para estas dos intervenciones es necesario aplicar anestesia general o epidural.

Ablación por Rf o Microondas

Se localiza la patología a tratar mediante una ecografía, se pincha y se le aplica energía internamente provocando la destrucción de la patología reduciendo la sintomatología.

Embolización uterina

Esta técnica consiste en introducir pequeñas bolitas reabsorbibles a través de una arteria en el muslo, que bloquean los vasos sanguíneos que alimentan el mioma, de esta manera disminuirá su tamaño y el sangrado.

 

Tratamientos Hormonales

Ventajas

  • Adecuado para mujeres que quieren tener hijos en el futuro.
  • Forma oral, inyectable, DIU, transdérmica, anillo vaginal o implante.
  • Efecto anticonceptivo.
  • Posibilidad de interrumpir el tratamiento.

Inconvenientes

  • Riesgo de efectos secundarios.
  • Problemas de adherencia.
  • Los resultados pueden tardar en aparecer hasta 3-6 meses.
  • Tratamiento no definitivo.
  • Efecto moderado en la reducción del sangrado.

Características

  • Indicación: Sangrado abundante y/o dolor causado por disfuncionamiento del útero.
  • Tipo de tratamiento: Píldora o inyección anticonceptiva y dispositivo intrauterino hormonal (DIU).
  • Duración: Continuada en el tiempo.
  • Embarazo posterior: Posible al parar el tratamiento.
  • Recuperación: No aplicable.

TRATAMIENTOS HORMONALES

Existen los siguientes:

  • Progestinas, administradas por vía oral o a través de un DIU (dispositivo intrauterino).
  • Píldoras de estrógeno (anticoncepción oral combinada).
  • Análogos de la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH).
  • Acetato de ulipristal (si son miomas).

Los análogos GnRH sí pueden actuar sobre la lesión, disminuyendo el tamaño de los miomas, aunque debido a sus efectos secundarios y a largo plazo sólo se deben usar en periodos cortos de tiempo (4 meses).

Anticonceptivos

Existen dos tipos de anticonceptivos que gracias a las hormonas que contienen pueden influir en los sangrados abundantes: 

  • Píldoras de estrógeno-progestina: Se toman a diario vía oral.
  • Dispositivo intrauterino hormonal: Es un pequeño dispositivo de plástico muy ligero en forma de T que el ginecólogo coloca en la cavidad uterina durante un máximo de 5 años.

Los estrógenos y progesterona, bien combinados bien por separado actúan como tratamiento sintomático, disminuyendo la cantidad de sangrado, sin afectar a las posibles lesiones orgánicas como pólipos o miomas.

Estos anticonceptivos son la primera opción de tratamiento que ofrece el ginecólogo, ya que permiten controlar el crecimiento del endometrio, hacerlo más delgado y, así, influir en la cantidad de flujo menstrual. 

El efecto anticonceptivo reversible de los tratamientos hormonales los convierte en una buena opción si todavía quieres tener hijos. En el momento en que interrumpas el tratamiento hormonal, volverán tus reglas abundantes.

Sin embargo, estas opciones de tratamiento no son adecuadas para todas las mujeres. El ginecólogo evaluará contigo si pueden ser adecuadas para ti. Por ejemplo, la píldora de estrógeno-progestina está contraindicada si tienes antecedentes o factores de riesgo cardiovascular, coágulos de sangre (trombosis) o después de los 35 años si eres fumadora. Además, en general, los tratamientos hormonales están contraindicados si padeces cáncer de mama. 

En cuanto al dispositivo intrauterino, una de cada diez mujeres lo rechaza y la paciente debe volver a visitar al ginecólogo.

¿Por qué están indicados para ti?

  • Desequilibrio hormonal: El ginecólogo puede ofrecerte inicialmente un tratamiento hormonal (píldora combinada o progestágena o un dispositivo intrauterino hormonal) si deseas obtener un efecto anticonceptivo. Una vez aplicado el tratamiento, el médico deberá evaluar su eficacia después de al menos tres ciclos menstruales. Si no hay ninguna mejora, podrá proponerte probar con un segundo tratamiento médico antes de considerar la cirugía.
  • Fibromas o miomas: Los fibromas, también denominados miomas, son acumulaciones de tejido muscular en forma de esfera (tumores benignos) que aparecen en el útero. En la actualidad, los fibromas no se pueden tratar con ningún medicamento. El único objetivo del tratamiento farmacológico es el de tratar los síntomas. Para reducir la intensidad de los sangrados y los dolores, el ginecólogo puede ofrecerte un tratamiento progestágeno por medio de dispositivo intrauterino o por vía oral. 
  • Adenomiosis: La adenomiosis es una enfermedad benigna y frecuente del útero, que se caracteriza por la presencia de glándulas y tejido endometrial en el espesor de la pared muscular del útero, el miometrio. El dispositivo intrauterino con levonorgestrel ha demostrado ser eficaz solo o junto con tratamientos histeroscópicos.

Extirpación de pólipos

Ventajas

  • Reduce el sangrando menstrual.
  • No se interviene en el útero.
  • Rápida recuperación.

Inconvenientes

  • Requiere anestesia local o general.
  • Está contraindicado en mujeres que deseen quedarse embarazadas.
  • Técnica dolorosa.
  • Posibles complicaciones: infecciones, esterilidad.

Características

  • Indicación: Pólipos o miomas.
  • Tipo de tratamiento: cirugía mínimamente invasiva
  • Duración: Variables según la cantidad y el tamaño de los pólipos o miomas y el dispositivo utilizado.
  • Embarazo posterior: Posible.
  • Recuperación: Varios días

EXTIRPACIÓN DE PÓLIPOS (POLIPECTOMÍA) Y MIOMAS (MIOMECTOMÍA)

¿Qué es la ablación de pólipos y miomas?

La polipectomía es una intervención quirúrgica que consiste en extirpar uno o varios pólipos a la vez que se conserva el útero. Esta técnica se usa para aquellas mujeres que aún desean tener hijos.

Puede que te ofrezcan este tratamiento si no estás embarazada y si no tienes enfermedades inflamatorias pélvicas, tumores malignos del cuello uterino o cáncer endometrial diagnosticado previamente.

¿Qué técnicas se utilizan?

Cuando estamos ante una patología (pólipos o miomas) en el interior de la cavidad uterina, la trataremos mediante histeroscopia.

Si se encuentra, como en el caso de los miomas, en la pared del útero o hacia fuera del mismo, tendremos que acceder a través de la pared abdominal, bien por laparotomía (incisión en el abdomen) o laparoscopia.

Resección histeroscópica

Los instrumentos quirúrgicos se introducen a través del cuello uterino empleando un tubo provisto de una minicámara que permite controlar la intervención. Dicha intervención se realiza con anestesia general, local o locorregional, y no es preciso el ingreso hospitalario. Entre las técnicas empleadas se encuentran:

  • Morcelador: Se trata de una intervención mínimamente invasiva que se utiliza para retirar los pólipos y los miomas. El ginecólogo introduce el instrumento en el útero a través de la vagina que «corta» los pólipos o los miomas en trocitos que después son aspirados. Esta técnica, de tipo mecánico, no emplea corriente eléctrica y permite conservar la integridad del endometrio, así como permitir la posibilidad de embarazo en un futuro.
    Se necesita una media de diez minutos para retirar un pólipo endometrial y unos quince minutos para retirar un mioma submucoso. En la mayoría de los casos, la paciente puede recuperar su vida con normalidad al día siguiente de la intervención.
  • Asas de resección: Se trata de una técnica quirúrgica mínimamente invasiva para retirar los pólipos y los miomas. Se introduce este instrumento en el útero a través de la vagina, que transmite una corriente eléctrica que permite fragmentar el pólipo o el mioma en virutas. Se tarda unos treinta minutos en retirar un pólipo endometrial y unos cuarenta minutos en retirar un mioma submucoso. Normalmente, la paciente puede retomar su vida con normalidad al día siguiente de la intervención.
  • Tijeras y pinzas: El pólipo o el mioma se secciona en la base donde está implantado y después se extrae con ayuda de una pinza de agarre.

Otros medios

Si la patología no tiene un componente intracavitario, la resección se tiene que realizar por otras vías:

  1. Por laparoscopia, si hay menos de tres miomas y son de tamaño razonable (menores de 8 cm). Los instrumentos quirúrgicos se introducen a través de pequeñas incisiones en la pared abdominal y el mioma se extrae del abdomen en pequeños trozos.
  2. Por vía abdominal (laparotomía), si los miomas son muy numerosos y de gran tamaño.

Para estas dos intervenciones es necesario aplicar anestesia general o epidural.

Ablación por Rf o Microondas

Se localiza la patología a tratar mediante una ecografía, se pincha y se le aplica energía internamente provocando la destrucción de la patología reduciendo la sintomatología.

Embolización uterina

Esta técnica consiste en introducir pequeñas bolitas reabsorbibles a través de una arteria en el muslo, que bloquean los vasos sanguíneos que alimentan el mioma, de esta manera disminuirá su tamaño y el sangrado.

Legrado

Ventajas

  • Tratamiento definitivo.
  • Rápida recuperación.

Inconvenientes

  • No es reversible.
  • Técnica muy tradicional de escasa eficacia y asociada con mayores efectos adversos.
  • Requiere anestesia general.

Características

  • Indicación: Sangrado abundante y/o dolor causado por disfuncionamiento del útero.
  • Tipo de tratamiento: Cirugía mínimamente invasiva.
  • Duración: Variable, según las habilidades del cirujano (de 15 a 30 minutos).
  • Embarazo posterior: Posible.
  • Recuperación: 1-2 días, ampliables si padece dolor o sangrado.

LEGRADO

Este tratamiento ya no figura entre los recomendados debido a su limitada eficacia (menos del 50 %). Por esta razón, se le puede ofrecer este tratamiento si tiene un sangrado menstrual abundante de origen funcional (no se ha identificado ninguna causa patológica) y aún desea tener hijos. 

Para realizarlo se precisa anestesia general o locoregional.

La intervención, que se realiza a ciegas, consiste en la extracción de parte de la mucosa uterina mediante un raspado con una legra (un instrumento largo que termina con un anillo más o menos afilado). Después se aspira el contenido del útero.

Ablación Endometrial

Ventajas

Técnicas de primera generación:

  • Tratamiento definitivo
  • Rápida recuperación

Técnicas de segunda generación:

  • Tratamiento único
  • Rápida recuperación
  • Ratio de éxito superior y ratio de efectos secundarios inferior a técnicas de primera generación
  • Tratamiento previo no necesario
  • Se puede realizar en cualquier momento del ciclo menstrual

Inconvenientes

  • No es reversible
  • No es adecuado para mujeres que quieren quedarse embarazadas
  • Requiere anestesia local o general

    Características

    Técnicas de primera generación:

    • Indicación: sangrado abundante y/o dolor causado por disfuncionamiento del útero
    • Tipo de tratamiento: cirugía mínimamente invasiva
    • Duración: variable según las habilidades del cirujano. De 10 a 20 minutos para las técnicas de primera generación
    • Embarazo posterior: contraindicado; es necesario tomar anticonceptivos
    • Recuperación: 1-2 días, ampliables si se siente dolor o sangrado.

    Técnicas de segunda generación:

    • Indicación: sangrado abundante y/o dolor causado por disfuncionamiento del útero
    • Tipo de tratamiento: cirugía mínimamente invasiva
    • Duración: desde 90 segundos hasta 10 minutos.
    • Embarazo posterior: no es posible; es necesario tomar anticonceptivos
    • Recuperación: 1-2 días. Los calambres en el útero pueden aparecer hasta unas horas después del procedimiento.

    ABLACIÓN ENDOMETRIAL: ENDOMETRECTOMÍA

    ¿Está indicada para ti la ablación endometrial?

    Este tratamiento quirúrgico consiste en extirpar todo el endometrio, es decir, el tejido que recubre la pared del útero. 

    Es una intervención rápida, definitiva, pero no es anticonceptiva. Sin embargo, en el caso de un embarazo posterior a la intervención, el riesgo de complicaciones obstétricas graves es alto. Por tanto, se recomienda realizar la ablación endometrial en mujeres que ya no desean tener hijos, aunque deberán seguir tomando anticonceptivos después de la intervención.

     

    ¿Qué técnicas se utilizan?

    Técnicas de primera generación, los tres métodos más antiguos

    • Ablación con asa: Este procedimiento se realiza con un instrumento provisto de una asa metálica en uno de sus extremos, a través de la cual pasa una corriente eléctrica de alta frecuencia. El proceso dura aproximadamente unos 15 o 20 minutos.
    • Ablación con asa y electrodo de bola: Es similar a la ablación con asa, pero el instrumento tiene una pieza metálica esférica (electrodo de bola) en el extremo que transmite la corriente eléctrica de alta frecuencia. El procedimiento dura de 15 a 30 minutos aproximadamente.
    • Ablación endometrial con láser: Este procedimiento se realiza mediante un láser que se introduce en el útero. El proceso tiene una duración de 20 a 35 minutos. Esta técnica no se emplea mucho hoy en día.

    Técnicas de segunda generación, desarrolladas desde los años 90

    No se precisa tanto entrenamiento previo por parte del cirujano con respecto a las anteriores:

    • Ablación por radiofrecuencia: La eliminación del endometrio se logra mediante la emisión de ondas de radiofrecuencia que lo vaporizan. El dispositivo consiste en un generador de radiofrecuencia y un electrodo triangular, que se inserta en el fondo del útero tras la dilatación del cuello uterino. Una vez allí, el electrodo se expande y adopta la forma de la cavidad uterina. La energía suministrada por el electrodo deshidrata y coagula el endometrio. El procedimiento termina automáticamente cuando el endometrio está suficientemente vaporizado, transcurridos unos 90 segundos de media.
    • Ablación con balón térmico (termocoagulación): Esta técnica se basa en la eliminación del endometrio mediante calor. Se introduce un globo de silicona en el útero y se infla con un líquido hasta que alcanza una cierta presión. Una vez inflado, el globo se ajusta de manera uniforme a las paredes del útero. Después, el líquido se calienta a una temperatura muy alta durante unos diez minutos.
    • Ablación hidrotermal: Esta técnica es la única de las de segunda generación que se realiza bajo control histeroscópico. La histeroscopia es un procedimiento para examinar el interior del útero y visualizarlo, enviando imágenes del interior del útero a un monitor de vídeo. Durante la ablación hidrotermal, un líquido calentado a 90 °C circula libremente por la cavidad uterina durante unos 10 minutos, lo que permite la destrucción del endometrio en todo su espesor.
    • Ablación con microondas: Se introduce una sonda de microondas en el útero tras la dilatación del cuello uterino, generando calor (entre 75 y 85 °C). Así elimina el endometrio y la sonda debe desplazarse regularmente durante el procedimiento para tratar todos los lados del útero. El procedimiento dura un promedio de cuatro minutos.

    Después de la intervención, puede producirse un sangrado vaginal moderado o leve durante un mes. En la mayoría de los casos, puedes retomar tu actividad al día siguiente de la intervención.

     

    Histerectomía

    Ventajas

    • Detiene la menstruación (amenorrea).
    • Solución permanente y definitiva.

    Inconvenientes

    • Cirugía mayor con sus riesgos asociados.
    • Requiere anestesia general.
    • No es reversible.

    Características

    • Indicación: Sangrado abundante y/o dolor causado por disfuncionamiento del útero o por patologías uterinas (pólipos, miomas, restos de embarazo…).
    • Tipo de tratamiento: Cirugia mayor.
    • Duración: 1-2 horas (histerectomía vaginal) o 1-3 (histerectomía laparoscópica).
    • Embarazo posterior: No es posible.
    • Recuperación: De 4 a 8 semanas según el tipo de histerectomía.

    HISTERECTOMÍA

    ¿En qué consiste la histerectomía?

    Esta intervención consiste en la extirpación del útero, por lo que es un tratamiento irreversible. Aunque se dejen los ovarios intactos, ya no es posible quedarse embarazada después de esta operación. Por lo tanto, esta técnica se ofrece cuando fallan otros tratamientos médicos o quirúrgicos.

    La intervención puede realizarse bajo anestesia general o locorregional (anestesia epidural o anestesia raquídea). Requiere una hospitalización de duración variable y el período de convalecencia varía entre cuatro y ocho semanas.

    Hay diferentes tipos de histerectomía:

    • Histerectomía total. Cuando se extirpa el útero y el cuello uterino.
    • Histerectomía subtotal. Cuando se conserva el cuello uterino.

    A la histerectomía puede asociarse la realización de una salpingo-ooforectomía (denominada no conservadora). Cuando los ovarios y las trompas de Falopio también se extirpan. En general, se recomienda extirpar las trompas que podrían tener un efecto potenciador del cáncer de ovario, pero conservar los ovarios que cumplen una función hormonal.

    Cuando se extirpan los ovarios, la intervención conduce a la menopausia y a posibles síntomas relacionados: sofocos, aumento de peso, sequedad vaginal, sudores nocturnos, irritabilidad, disminución del apetito sexual. Si no existen contraindicaciones, se puede ofrecer un tratamiento hormonal sustitutivo para la menopausia. 

    Se pueden realizar varias técnicas quirúrgicas:

    • Histerectomía por vía vaginal: Esta intervención se realiza por la vía natural, es decir, por la vagina. No se realiza ninguna incisión abdominal y, por tanto, no hay cicatrices visibles. Sin embargo, una histerectomía vaginal solo puede realizarse si el útero no es demasiado grande.
    • Histerectomía laparoscópica: Esta técnica evita tener que abrir el vientre y reduce las cicatrices. Se introduce una cámara a través de una pequeña incisión en el ombligo para permitir al cirujano visualizar la operación en una pantalla. Los instrumentos quirúrgicos se introducen a través de otras pequeñas incisiones realizadas en la pared del abdomen.
    • Histerectomía abdominal: Esta intervención se realiza a través de una abertura en el abdomen. Se hace una incisión de 15 a 20 cm, generalmente horizontal, justo por encima del pubis y, en raras ocasiones, cuando el útero es muy grande, esta incisión puede realizarse en vertical entre el pubis y el ombligo. Dura entre 45 minutos y 2 horas, requiere un período de hospitalización más largo que con otras técnicas (entre 3 y 6 días). La baja laboral debe ser de un mes.