Muchas mujeres sufren de reglas abundantes y aun así dudan de si acudir al médico o no. La menorragia o menstruación abundante supone un gran impacto en la calidad de vida y en la salud, pero existen muchas formas de diagnosticarla y ponerle solución cuanto antes.

Si tienes dudas acerca de qué esperar de una visita ginecológica, en este post te explicamos las 7 pruebas médicas más comunes que se suelen realizar para diagnosticar la menorragia. ¡Sigue leyendo!

¿Tienes menorragia? Así debes prepararte para una prueba médica

Si sospechas que puedes tener reglas abundantes, lo principal que debes hacer es pedir cita con un especialista para hacer un correcto diagnóstico de lo que te pasa, y poner el tratamiento que mejor se adecúe a tu caso en particular.

A la hora de seleccionar la fecha es importante que no te coincida con la regla, pero si los dolores son muy insoportables, ¡pídela cuanto antes!

Una vez que estés en consulta te recomendamos que le cuentes al médico todas tus dudas y hables sin miedo. Consejo: es mejor si las llevas apuntadas, así no se te olvidará ninguna.

Para facilitar el diagnóstico de las reglas abundantes, es de gran ayuda llevar rellenado el calendario de pérdidas menstruales, indicando la cantidad de sangrado que tienes a lo largo del ciclo.

7 controles médicos para diagnosticar las reglas abundantes

Existen diversos exámenes médicos para determinar que una mujer tiene sangrado menstrual abundante, pero los más habituales son:

  1. Exploración básica

En primer lugar, cuando vayas a consulta, el médico te realizará una exploración básica. Esta consiste en un examen con el espéculo para poder ver la vagina y el cuello del útero a nivel interno, además de realizar una inspección de los genitales externos. En esta prueba, el médico puede aprovechar para hacer una citología.

  1. Tacto bimanual

Esta exploración consiste en una palpación manual de la vagina utilizando los dedos. Con esta prueba el especialista busca más información acerca de en qué situación se encuentran tus genitales internos.

  1. Ecografía

Otra de las pruebas médicas más probables que solicitará el médico para el diagnóstico de la menorragia es una ecografía del útero y de los ovarios. Lo habitual es que se realice con una sonda a través de la vagina, ya que aporta información más precisa y determinante, aunque se puede completar con una ecografía desde el abdomen.

  1. Análisis de sangre

Es muy frecuente solicitar análisis de sangre si se sospecha que se tiene menorragia. En los resultados, se presta especial atención a la hemoglobina en sangre para determinar si hay anemia o no.

Recuerda preguntar al médico si es necesario algún tipo de ayuno previo a la realización de la prueba; pues, aunque para ver el nivel de hemoglobina en el hemograma no es necesario, a veces el médico lo aconseja para ver otros indicadores del análisis de sangre.

  1. Histeroscopia diagnóstica

Este examen médico consiste en introducir una minicámara a través del cuello del útero (con la ayuda de una pequeña cánula o tubo), para visualizar el interior de la cavidad uterina.

  1. Biopsia del endometrio

Se trata del análisis de una muestra del revestimiento del cuello uterino o del endometrio tomada mediante una biopsia.

  1. Pruebas adicionales

Otras pruebas que puede solicitar el especialista son una prueba de embarazo o de clamidia; por lo que no te preocupes si te las realizan, pues entran dentro de las pruebas médicas rutinarias para el diagnóstico del sangrado menstrual abundante.

Por último, no te olvides comentar con tu especialista si te quedas con alguna duda o inquietud durante o después de la realización de una prueba médica.

Y, si al final el médico determina que tienes menorragia, recuerda que existen diversos tratamientos para ponerle solución de la forma que mejor se adapte a tu situación concreta.