Menorragia, todo lo que necesitas saber

 

Entre un 20% y un 30% de las mujeres sufre sangrados menstruales abundantes, un trastorno que afecta en el día a día a las mujeres que lo padecen. En este post, te vamos a contar todo lo que necesitas saber sobre esta afección denominada menorragia.

¿Qué es la menorragia?

La menorragia es el término médico que se usa para denominar los sangrados menstruales intensos o de larga duración. Este flujo menstrual abundante suele durar más de siete días y supone una pérdida menstrual mayor de 80 ml. Sin embargo, en la práctica es complicado saber exactamente esa cantidad de sangre y, por ello, se considera sangrado abundante cuando de hecho interfiere negativamente en la vida laboral, social y familiar de la mujer que lo padece.

Síntomas del sangrado menstrual abundante

El sangrado menstrual abundante dura más de lo normal, los dolores son más fuertes y provoca coágulos sanguíneos grandes y constantes. Las mujeres que lo sufren utilizan más tampones y compresas a lo largo del día y aquellas que utilizan la copa menstrual tienen que vaciarla con mayor frecuencia. Asimismo, ante estos sangrados, a menudo las mujeres deben recurrir al uso simultáneo de compresa y tampón para controlar el flujo menstrual.

Esta afección también genera otros problemas de salud como el cansancio y la fatiga, a consecuencia de la anemia a la que da lugar. Al final, estos ciclos menstruales tan intensos limitan las actividades diarias de la mujer, afectando a su calidad de vida.

Causas de la menorragia

La menorragia es más frecuente en mujeres que tienen entre 30 y 40 años. Existen múltiples causas que pueden provocar esos sangrados menstruales abundantes, entre las que se encuentran:

  • Alteración de las hormonas. Es la principal causa de los problemas de sangrado. En el período menstrual, si este es normal, el estrógeno y la progesterona ayudan a regular la acumulación del endometrio (tejido que reviste el útero y que se desprende durante los primeros días del ciclo menstrual). Si hay algún desequilibrio en las hormonas, el proceso de acumulación se altera y el endometrio se desarrolla más de lo normal, provocando más intensidad del sangrado de la que debería. Esto puede producirse cuando la mujer tiene problemas de ovarios poliquísticos, obesidad o tiroides.
  • Pólipos cervicales o endometriales. Son pequeños tumores benignos que se producen en el revestimiento uterino y pueden provocar un intenso sangrado.
  • Inflamación pélvica
  • Insuficiencia renal
  • Amenaza por parto prematuro
  • Dolor durante las relaciones sexuales
  • Miomas uterinos
  • Consecuencia de un aborto espontáneo, que puede detectarse por un sangrado anormal durante las primeras semanas de embarazo.
  • Trastornos hemorrágicos heredados, que puede acelerar o intesificar el sangrado natural del período. Por ejemplo, las mujeres que padecen la enfermedad de Von Willebrand, un trastorno hemorrágico de por vida en el cual la sangre no coagula bien, pueden presentar reglas abundantes.

¿Quieres saber más sobre por qué se producen las reglas abundantes? Consulta nuestra sección sobre las Causas de la menorragia

Complicaciones derivadas de las reglas abundantes

Además, las reglas abundantes pueden dar lugar a una serie de complicaciones en el organismo de la mujer, afectando negativamente a su calidad de vida. Dos de las principales consecuencias que puede provocar la menorragia son las siguientes:

  • Anemia. La pérdida de sangre produce una disminución de hierro en la sangre dando lugar a lo que se llama “anemia por déficit de hierro o ferropénica”, lo que a menudo genera cansancio o fatiga en la mujer.
  • Dolor intenso. Además de un sangrado menstrual intenso, la mujer puede padecer calambres menstruales dolorosos (dismenorrea). Consulta esta molestia son el médico sin esperar a que los calambres sean demasiado intensos.

Diagnóstico de la menorragia

Cuando se acude al ginecólogo, lo más probable, es que éste pregunte a la paciente por su historia clínica y ciclos menstruales. Además, realizará una exploración física y recomendará una o más pruebas, entre ellas:

  • Análisis de sangre.
  • Biopsia endometrial. El médico puede tomar una muestra de tejido del interior del útero para que lo analice un patólogo.
  • Ecografía.

Según los resultados de las pruebas iniciales, el médico podría recomendar otros análisis, entre ellos:

  • Sonohisterografía. Esta prueba consiste en inyectar un líquido dentro del útero por medio de una sonda a través del cuello uterino, para así poder estudiar mejor el interior de la cavidad uterina.
  • Histeroscopia. Este examen consiste en insertar un instrumento iluminado y delgado a través del cuello uterino para que el médico pueda observar el interior de la cavidad uterina.

Tratamiento de la menorragia

Es importante saber que existen tratamientos para este problema de salud. Si padeces esta afección puedes ponerle solución tanto con tratamientos hormonales como con procedimientos quirúrgicos.

Algunos de los tratamientos de la menorragia más habituales son los siguientes:

  • Dilatación y curetaje.
  • Embolización de las arterias uterinas.
  • Cirugía con ultrasonido concentrado.
  • Miomectomía.
  • Ablación endometrial.
  • Resección endometrial.
  • Histerectomía.

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