7 señales de que tienes anemia por causa de una menstruación abundante

deficit hierro regla

La anemia ferropénica es una enfermedad que se desarrolla con mucha frecuencia por causa de la menorragia, afectando a la calidad de vida de las mujeres, principalmente a su salud.

Por eso, es fundamental saber detectarla y ponerle remedio cuanto antes. En este post te facilitamos una lista de síntomas que te ayudarán a identificar si puedes sufrir anemia a causa de tu menstruación y consultarlo con tu médico.

Las causas de la anemia en reglas abundantes

La menstruación abundante supone una pérdida de sangre en grandes cantidades, por lo que muchas veces va asociada a una anemia.

Hay que tener en cuenta que existen distintos tipos de anemia. Cuando la anemia se ha desarrollado como consecuencia de una menstruación abundante, se habla de anemia generada por déficit de hierro (un mineral presente en la sangre) o anemia ferropénica, una de las más comunes entre las mujeres.

La anemia ferropénica se produce cuando hay una reducción de los niveles de hemoglobina, una proteína que se encuentra dentro de glóbulos rojos y se encarga de transportar el oxígeno de la sangre a los distintos tejidos del cuerpo. El hierro, presente en la sangre, se emplea para fabricar hemoglobina; por lo que, cuando una mujer tiene sangrados abundantes, se reduce la cantidad de glóbulos rojos, provocando una falta de hierro y derivando, por tanto, en una bajada de los niveles de hemoglobina.

La forma de diagnóstico más común es a través de un análisis de sangre. En él se observan si los niveles de hemoglobina están bajos o no. Si quieres saber la cantidad de sangre que se pierde durante la regla y la forma de medirla, te recomendamos el post, ¿Cuánta sangre se pierde en la menstruación abundante?

¿Tengo anemia por menorragia? 7 síntomas para identificarla

Aunque la forma adecuada de diagnosticar la anemia es a través de un análisis de sangre que solicitará tu médico, existen ciertas señales que pueden llamar tu atención para acudir a consulta y tratarla cuanto antes:

  1. Fatiga y cansancio (como consecuencia de la reducción de la cantidad de hemoglobina, no llega suficiente oxígeno, o el necesario a los tejidos y órganos del cuerpo).
  2. Falta de aire y mareos (se produce por la consecuencia anterior, especialmente si se da un sangrado intenso o muy repentino).
  3. Sensación de frío.
  4. Palidez de la piel (al reducir el número de glóbulos rojos, la piel se vuelve un poco más blanca).
  5. Dificultad de concentración e, incluso, fallos puntuales en la memoria.
  6. Taquicardias o palpitaciones en el pecho.
  7. Dolor de cabeza.

La anemia es una enfermedad que se desarrolla de manera habitual cuando se tiene menorragia y que tiene un tratamiento sencillo, pero, a pesar de esto, si no se trata puede tener complicaciones peligrosas para la salud. Si crees que puedes tener anemia y menorragia, te aconsejamos que pidas cita con tu médico cuanto antes para ponerle solución.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.