Descubre las ventajas e inconvenientes de cada tratamiento contra la menorragia

La menorragia es el término médico que se utiliza para denominar los períodos menstruales con sangrado anormalmente intenso o prolongado. Hablamos de un problema sanitario frecuente y de gran relevancia en la calidad de vida de la mujer, que se ve afectada negativamente tanto en el aspecto físico como en el social y emocional. El sangrado abundante puede causar anemia, por la pérdida de sangre al reducir la cantidad de glóbulos rojos en circulación y un dolor intenso.  

Afortunadamente, tenemos a nuestra disposición una miríada de tratamientos efectivos que mejoran la calidad de vida de la mujer en siete de cada diez casos. Así, las opciones terapéuticas se dividen en: tratamientos hormonales, no hormonales, la histerectomía uterina, la extirpación de miomas y pólipos y la ablación endometrial. Cada uno de ellos cuenta con sus propias indicaciones, ventajas, inconvenientes o índice de éxito.  

En particular, la extirpación de miomas y pólipos o polipectomía es una intervención quirúrgica que consiste en extirpar uno o varios pólipos a la vez que se conserva el útero. Esta técnica se usa para aquellas mujeres que aún desean tener hijos. Para llevar a cabo la resección histeroscópica se pueden emplear diferentes técnicas. Entre ellas, destacan los morceladores mecánicos. Se trata de una cirugía mínimamente invasiva que se utiliza para retirar los pólipos y los miomas. El ginecólogo introduce el instrumento en el útero a través de la vagina que “corta” los pólipos o los miomas en trocitos que después son aspirados.  

Esta técnica, de tipo mecánico, no emplea corriente eléctrica y permite conservar la integridad del endometrio y la posibilidad de embarazo en un futuro. Más en detalle, se necesita una media de diez minutos para retirar un pólipo endometrial y unos quince para retirar un mioma submucoso. En la mayoría de los casos, la paciente puede recuperar su vida con normalidad al día siguiente de la intervención. 

Aparte, la ablación endometrial es otro tipo de cirugía que consiste en eliminar el endometrio, es decir, el tejido que recubre la pared del útero. Es una intervención rápida y definitiva, pero no es anticonceptiva. Sin embargo, en el caso de un embarazo posterior a la intervención, el riesgo de complicaciones obstétricas graves es elevado. Así, se recomienda realizar esta técnica en mujeres que ya no desean tener hijos, aunque deberán seguir tomando anticonceptivos después de la intervención. 

Entre las técnicas a utilizar, destaca la ablación endometrial por radiofrecuencia donde la eliminación del endometrio se logra a través de ondas de radiofrecuencia que lo vaporizan. El dispositivo consiste en un generador de radiofrecuencia, que se inserta en el fondo del útero tras la dilatación del cuello uterino. Una vez allí, el electrodo se expande y adopta la forma de la cavidad uterina, manteniendo el contacto del endometrio con el electrodo en todo momento. La energía suministrada por el electrodo deshidrata y coagula el endometrio. El procedimiento termina automáticamente cuando el endometrio está suficientemente vaporizado. 

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